Diversos estudios realizados por el Instituto Nacional de
la Salud y la Seguridad Ocupacional (NIOSH) de los Centros
para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) NO encontraron
evidencias que los cinturones para la espalda o fajas lumbares
reduzcan las lesiones o los dolores de espalda en los trabajadores
de almacenes que levantan o mueven mercancía, según
los resultados publicados en la edición de diciembre
6 del 2000 del Journal of the American Medical Association (JAMA).
La faja lumbar no inmoviliza la articulación L5-S1
(punto de apoyo de la columna en el sacro), por lo que no evita
la absorción por parte de la columna, de golpes y vibraciones
recibidos tanto en esa zona como en otras vinculadas.
El uso prolongado de la faja lumbar puede producir, diversos
efectos colaterales entre los cuales destacan, hipotrofia en
los músculos involucrados en la inmovilización
(abdominales y paraespinales), incrementando así la posibilidad
de lesiones en la espalda, aumento de la presión intraabdominal,
lo cual dificultaría el retorno venoso y linfático
de los miembros inferiores, lo que podría producir o agravar
patologías vasculares periféricas en los trabajadores
y trabajadoras.
El uso erróneo de la faja lumbar, puede crear un
falso sentido de seguridad, aumentando el riesgo de levantar
cargas excesivas que podría incrementar el número
de lesionados.
Debido a esta serie de factores, entre otros, el Inpsasel resolvió:
No considerar las fajas lumbares como equipo de protección
personal.
Que los empleadores y empleadoras deben dar formación
teórica y práctica, suficiente, adecuada y en forma
periódica a los trabajadores y trabajadoras sobre la manipulación,
levantamiento y traslado manual de cargas en general. |